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Medium, la posibilidad del periodismo cívico

Carlos Sánchez

La primera vez que vi un Medium, el de unos colegas periodistas que publicaron una serie de “historias” sobre violencia machista en la Ciudad de México, y revisé las características y dinámica de interacción de la plataforma, recordé la definición de “periodismo cívico” de Manuel López, como aquel que “propone la implicación directa de los medios y los periodistas en los problemas y desafíos de su propia comunidad, propiciando información veraz y útil, y diálogos que permitan a ésta encontrar soluciones estructurales”.

La mejor forma de entender Medium es como una red social que penaliza el “ruido informativo” o un sistema de blog potenciado con herramientas sociales. En cualquier caso, la esencia es permitir publicar “historias” (así se llaman los post publicados en la plataforma) que promuevan el debate y sean promocionadas de forma orgánica, no a través del pago o el patrocinio sino del número de lecturas y comentarios que tengan.

En esta última característica está el plus de Medium: a diferencia de los sistemas de blog que ya existían, como WordPress, Blogspot o Tumblr, donde la “conversación” (la interacción de los lectores con el autor o con otros lectores) se generaba en la parte inferior, aquí se genera párrafo a párrafo, con comentarios sobre una idea específica, en modo de crítica, corrección o de extensión de la información. Esto en realidad es lo más cercano a los llamados “contenidos colaborativos”.

Al final, “Medium no es tanto una herramienta de publicación como sí una red. Una red de ideas que construyen el uno del otro. Y de personas”. Esto lo dice su CEO, Ev Williams, nada menos que el cofundador de Twitter. Y si lo pensamos bien, probablemente esa sea la forma más clara de ver Medium: lo contrario de Twitter. Reflexiones en más de 140 caracteres donde la apuesta es por el diálogo argumentado entre comunidades mayormente hartas, literalmente, del tweet.

Explica Williams: “Con la popularización, las redes como Facebook y Twitter han perdido atractivo para gran parte de los actores que hicieron posible su aparición en un primer momento. En estas plataformas el contenido de calidad mucha veces se encuentra enterrado debajo de capas y capas de ruido generado por los fenómenos culturales relacionados con la viralidad”.

Medium, al menos idealmente, representaría “un nuevo oasis para exiliados digitales, que valoran la posibilidad de generar, compartir y consumir contenido premium”.

Ahora, es cierto: una cosa es la plataforma y sus atributos y otra la capacidad real de los ciudadanos para proponer y debatir con calidad ideas en el espacio público digital. Pero en todo caso ese debate es una construcción permanente y el hecho de que existan al menos las herramientas virtuales que lo propicien y promuevan es estimulante.

¿Y cómo lo aprovechamos desde el periodismo, sea desde los medios o como periodistas independientes? Una buena idea es la de Lauren Rabaino, de Mediabistro: que “en el caso de reportajes de alto impacto social, se use Medium como espejo de la versión en el medio y la audiencia pueda comentar o ampliar de forma sementada la información”. ¿Ambicioso? Quizás. ¿Rentable? Directamente no, por ahora. Pero si volvemos a Manuel López, es en todo caso un buen esfuerzo por avanzar hacia un modelo de periodismo que privilegie, repitámoslo, esa “implicación directa de los medios y los periodistas en problemas y desafíos de su propia comunidad, propiciando información veraz y útil, y diálogos que permitan a ésta encontrar soluciones estructurales”.

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Categoría

Periodismo The New Black

Fecha

mayo 18, 2016

Autor

Carlos Sánchez

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