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The New Black

¿Puede el periodismo ser atractivo, osado… y ético?

Jazmín Bonilla

En 1980 el periodista estadounidense Gay Talese recibió una carta en la que el remitente aseguraba tener más de una década de espiar a los huéspedes de un motel de su propiedad y estar dispuesto a contárselo personalmente, además de facilitarle todo un archivo de observación elaborado por él mismo durante esos años. Para ese entonces, el periodista había publicado cinco libros y estaba próximo a presentar Thy Neighbor’s Wife, un compendio sobre las prácticas sexuales norteamericanas.

Durante treinta años, Talese y el propietario del motel en Denver, Colorado, se frecuentaron, sin que este aceptara que el periodista hiciera pública la historia y con ella su identidad ya que eso le traería problemas con los tribunales norteamericanos. Hasta que en 2013, el escritor de “Frank Sinatra has a cold” convenció al “voyeur” de autorizar el uso de su nombre para la publicación de un libro.

Sin embargo, después del adelanto de The Voyeur’s Motel que The New Yorker publicó hace unas semanas, se cuestionaron las decisiones éticas de Talese, sobre su probable “complicidad” para proteger a su fuente. David Remnick, director del diario, sostuvo que el periodista no vulneró el límite legal.

¿Hasta dónde el periodista puede transgredir lo ético para mantener lo atractivo en lo que escribe?

La historia que cuenta Talese después de años de recopilación cumple con la máxima de Tomás Eloy Martínez en el prólogo de El zumbido y el moscardón de Javier Darío Restrepo, “el concepto de ‘verdad’ contempla dos grandes deberes: responsabilidad y servicio. Para el propio Talese, la verdad comienza con la identificación y protección de las fuentes, con la responsabilidad del periodista de publicar información verificable.

A pesar de ello, lo de Gay Talese abre otra discusión: el servicio; el contrapeso de hacer público el perfil de Gerald Foos y lo atractiva de la historia, que dejaría a Talese en una posición más bien “aprovechada”.

The Voyeur’s Motel no es el único caso con el que ha brotado el debate sobre la deontología del periodista y los medios, además del interés creciente del lector por textos osados. Otro ejemplo es la entrevista publicada a inicios de 2016 en Rolling Stone que el actor Sean Penn hizo a Joaquín Guzmán Loera, sin dar a conocer su paradero.

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Detalles

Categoría

Periodismo The New Black

Fecha

junio 1, 2016

Autor

Jazmín Bonilla

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